Historias hay muchas; historias de la música electrónica también. Lo que distingue a la que aquí nos presenta Ariel Kyrou es, precisamente, eso: una fuga, o mejor, un implícito intento de fuga. Hoy nos encontramos en medio de un inmenso proceso de fusión de las formas musicales, un proceso en el que muchas de las oposiciones que con anterioridad nos han servido para pensar y realizar la música, pierden todo su vigor. El ethós musical que comparten la mayoría de géneros electrónicos es, de facto, el reflejo de esa fusión, la creencia firme en la disolución de las fronteras estilísticas y su puesta en práctica: «Mezclar y agitar». El Techno rebelde (Traficantes de sueños) de Ariel Kyrou, al igual que cualquier remezcla que se precie, más que una terminada e intocable obra, supone un corte, un track más dentro de esa colección, siempre provisional e incompleta, de recursos (sónicos, en este caso) que deben ser reorganizados y conectados sin cesar a ese flujo potencialmente interminable que trae consigo, o debería traer, la experiencia de la creación.

Techno

El arte del DJ es el “arte de mezclar”. Techno rebelde nos enseña que ese arte existe desde siempre, que Mozart fue un DJ y que la remezcla es la propia vida de la música. A lo largo de sus páginas una realidad queda concluyentemente demostrada: la música electrónica es más efectiva y se disfruta más cuanto más impura es; el ritmo y la textura chocan frontalmente, una y otra vez, contra la composición; una maquinaria sin alma se enfrenta a una serie de ideas tradicionales sobre belleza y estética hasta recomponer sus sentidos.

Este libro va poniendo de manifiesto cómo estas tensiones son, precisamente, las que mantienen viva la música, y que ha sido siempre así. La música insiste en “ir con el flujo y estar aquí y ahora”, en ser parte del presente que nos define y que nos forma, insiste en acompañarnos. En el año 1968 el grupo krautrock Can graba las manifestaciones de mayo en París y las utiliza en el primero de sus conciertos; hoy, muchos de esos gritos aparecen intercalados en cientos de vinilos que vuelan de plato en plato por todas esas discotecas en las que miles de jóvenes vibran con la resonancia del mundo real que, en gran parte, contiene la música electrónica. Y esto aun sin saber en muchas ocasiones qué es exactamente lo que están escuchando.

Ariel Kyrou

Ariel Kyrou ha participado y participa en numerosas revistas de la escena cultural francesa (Actuel hasta 1993, France Culture y Multitudes). Ha sido animador de una interesante y pionera iniciativa relacionada con la experimentación en los media (Moderne Multimedias) y es coautor de Reprenons la Bastille (1988) y Global Tekno (1999).