9788488271297

Según iba cumpliendo años, Picasso se acordaba con más cariño de su etapa madrileña. Sentía una tierna nostalgia por todos sus compañeros de la revista Arte Jóven, con los que había trabajado en su estudio y hogar de la calle Zurbano.

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Picasso. Autorretrato en Madrid. Año 1897

Se acordaba de los escritores de la Generación del 98. como Baroja, Azorín y Unamuno, que habían colaborado en su revista, y sentía especial ternura por aquellos que habían sido sus ayudantes más humildes, entre los que se hallaban Camilo Bargiela, su hombre de confianza en la editorial; Pedro Barrantes, autor de una oda a una chica ciega; Alberto Lozano, escultor y poeta de gran misticismo; y Enrique Cornuti, francés de origen italiano, que le había enseñado a amar a los grandes poetas galos, como Rimbaud y Verlaine.