Raymond Queneau aseguraba que de todos los artistas contemporáneos, Miró “pasa por ser el más secreto”. Su marchante francés, Pierre Loeb, no dudaba en afirmar que “era el hombre más misterioso, el más impenetrable que he conocido en mi vida”, y Joan Prats, amigo de infancia del artista, decía: “lo sé todo de él y no sé nada de él”.  Miró es el único gran artista que revolucionó el arte del siglo XX que no contaba con una biografía exhaustiva. Hay muchos libros que estudian desde el punto de vista académico su obra, pero hacía falta una investigación que tratara de desvelar el enigma Miró, basada en la consulta de archivos y testimonios inéditos.

La ferme (La masía), 1921-1922. National Gallery of Art, Washington, D.C. Donación de Mary Hemingway.

Joan Miró. El niño que hablaba con los árboles desmiente clichés y desvela la titánica lucha de superación personal de un hombre que tuvo que enfrentarse a sus demonios interiores, a sus padres y a su entorno; resitúa a Miró en el centro de la vibrante familia vanguardista y sigue el hilo de sus relaciones con Picasso, Picabia, Tzara, Breton, Bataille, Leiris, Duchamp, Kandinski, los expresionistas abstractos norteamericanos o la filosofía zen, hasta convertirse en un artista total que abarcó poesía, música, arquitectura, escultura, performance, danza y teatro. El libro incide en sus hasta hoy desconocidas relaciones sentimentales, reconstruye por qué se ausentó de España durante la Guerra Civil y cómo se las arregló para sobrevivir durante los años más duros del franquismo. La biografía se centra en los años 1893-1947, fecha de su primer viaje a Estados Unidos, y se completa con un largo epílogo con los sucesos más destacados hasta su muerte en 1983.

Intérieur hollandaise I (Interior holandés I, 1928. The Museum of Modern Art, Nueva York. Mrs. Simon Guggenheim Fund. 1943

Josep Massot nació en Palma de Mallorca en 1956. Tras estudiar Derecho en Barcelona, fue miembro fundador en 1983 de uno de los primeros diarios españoles nacidos en democracia, El Día, que dirigió brevemente hasta entrar en 1987 en La Vanguardia, donde se encargó de la información literaria, sin dejar de atender las otras ramas del periodismo cultural, entendida como el mejor instrumento para hacer visibles las obras de los creadores más innovadores y ofrecer la ciudadano las claves que le permitan orientarse por sí mismo en el laberinto del mundo actual. En la vertiente artística, a lo largo de los últimos 30 años ha escrito numerosos artículos sobre la obra de Tàpies y se especializó en Joan Miró, de quien sacó a la luz su correspondencia inédita con Dalí y la biblioteca personal del artista. También ha publicado, entre otros, textos introductorios a las filosofías de Platón y Nietzsche,, y junto con Ignacio Vidal-Folch, el Diario de Jules Renard (Random House Mondadori, 1998).

Nature morte au vieux soulier (Naturaleza muerta del zapato viejo), 1937. The Museum of Modern Art, Nueva York. Donación de James Thrall Soby